Editorial:

Anagrama

2011

ISBN:

9788433972699

 

Longitud

Dava Sobel

Resumen:


El problema científico más importante del siglo XVIII: el cálculo de la longitud, del que dependían millones de vidas y la riqueza de las naciones. Justificaba la concesión de un premio en metálico a la persona que lo resolviera. Fue el relojero Harrison que con su tesón y
constancia lo resolvió. He aquí su historia.
John Harrison (1693-1776 ),  hijo de un carpintero,  inventó un reloj de alta precisión que vendría a solucionar el problema de la Longitud en la navegación marítima. De un lado, los barcos cuando salían a alta mar, conocían perfectamente su latitud, pero no su longitud. Eso convertía la navegación en algo bastante peligroso, pues al no saber la hora, no sabían la longitud, y creyendo estar en un sitio estaban en otro. Eso podía llevar desde hasta chocar con algún elemento geográfico oculto por la bruma sin que hubiera  tiempo para  evitarlo, donde se esperaba sólo agua, hasta  quedarse sin provisiones en medio de la nada, sin saber a cuanta distancia estaban respecto a un trozo de tierra.
De otro, pese a lo grandioso del remedio, Harrison topó de bruces con la sociedad científica de la época. Se podría considerar que tuvo un enemigo que le puso todo tipo de zancadillas: Nevil Maskelyne, astrónomo real y director del observatorio astronómico de Greenwich, que decidido a apoyar a un astrónomo antes que a un relojero para solucionar el problema de la Longitud. Él era el que debía determinar la validez del invento de Harrison. La  enemistad entre ambos fue más que manifiesta. A cambio tuvo un gran valedor: el relojero George Graham, también miembro de la Royal Society.