Remembranza Jorgejuanista y Asuncionista

Diego García Castaño, Catedrático de Matemáticas


Si el lector tiene en cuenta que el Examen Marítimo de Jorge Juan Santacilia se estudió como libro de texto por toda Europa, que como Geómetra fue considerado como uno de los mejores de la España del siglo XVIII por la Academia de Ciencias de París, que según la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, él fue el que integró a España en el movimiento científico europeo y que según nuestras propias investigaciones, que damos a conocer en nuestro libro Trascendencia Científica de  Jorge Juan Santacilia, compartió la élite científica con los fundadores de la Ciencia Moderna, por ejemplo, con Euler y Newton, en temas de Navegación, Astronomía y Mecánica, no puede extrañarse nadie de que cuando nosotros vemos como Novelda, la Patria Chica de Jorge Juan Santacilia, se prepara desde hace dos años para festejar, por todo lo alto,  a su hijo más ilustre, pensemos que si los ilicitanos hemos sido capaces de ensalzar, difundir y glorificar todo lo relativo al Misteri y pregonar  a los cuatro vientos la belleza de nuestro Palmeral hasta ser reconocidos como Patrimonios de la Humanidad, deberíamos también de serlo para recuperar la cuota parte de la gloria de Jorge Juan Santacilia que nos corresponde, por lo que Elche significó para el Sabio Español, como lo distinguían sus colegas  europeos.

     Jorge Juan Santacilia, estuvo expuesto a un elevado grado de ilicitanismo, no en balde sucedió a su progenitora como Señor de Asprillas (Pág. 64, de la Toponimia Alicantina  en la Nobiliaria Española, de Luis Más y Gil), y Elche fue su referente familiar, pues aunque nació en el  Hondón de Novelda y fue  bautizado en Monforte del Cid siendo sus padrinos, Joseph Malla y Gertrudis Santacilia, ambos de Elche, cuñado y hermana de su madre, Violante Santacilia Soler de Cornellá, mientras la familia pasaba en la Heredad del Hondón las fiestas de Navidad, sin embargo, Violante era ilicitana y vivió en Elche, desde que vino a este mundo en 1681 hasta que lo abandonó en 1760, si  prescindimos de los algo más de cuatro años  que vivió en Alicante, desde mediados de 1711, en que al casarse en la Iglesia de Santa María de Elche marchó a la capital de la provincia, hasta el otoño de 1715, en que al morir su esposo, Bernardo Juan Canicia, retornó con sus dos hijos, Margarita y Jorge, a su ciudad natal, en la que pronto nacería su hijo póstumo Bernardo, también Señor de Asprillas y uno de los hombres más importantes del Elche de la segunda mitad del siglo XVIII.

    Y como es lógico, Jorge Juan Santacilia, que fue impertérritamente  soltero por haber sido investido en 1726 con el hábito de la Orden de Malta, cuando venía por estos lares, venía a Elche, a la casa de su madre, a su casa, porque su hermanastro Nicolás había tomado ya posesión, al morir su padre, tanto de la casa de Alicante, donde había vivido sus tres primeros años de vida, como de la finca del Hondón de Novelda, en la que había nacido y a la que iba alguna vez que otra mientras vivió su padre.

    Además, el protagonismo de su familia materna, de los Santacilias y de los Soler de Cornellá, dejó poso en Elche tanto en el mundo de la cultura como de la Iglesia  y, sobre todo en los ilicitanos, por la trascendencia de la trascripción de la “Consueta”, o sea, del libro del “Misteri d’Elx”, realizada en 1625 por Gaspar Soler de Cornellá, la del pasaje que nos cuenta Alejandro Ramos Forqués, sobre que su hermano Bernardo invitó a entrar a su casa a un representante  de los amotinados en 1766, como consecuencia del Motín de Esquilache, y a uno de los dos alcaldes ordinarios para que conversaran sin el desasosiego que la revuelta provocaba, la recogida de fondos para las representaciones del Misteri d’Elx, por Leonardo Soler de Cornellá Malla, abuelo tercero de Jorge Juan, o el recibir la Virgen de la Asunción, al morir Antonio Soler de Cornellá, el Vínculo del Dr. Caro que disfrutó en vida el tío-abuelo de Jorge Juan Santacilia.

    Como curiosidad diremos que la  contribución económica del “vínculo”, para sufragar los gastos de las conmemoraciones y de la capilla de la Virgen de la Asunción, hoy día, resulta irrisoria porque el Ayuntamiento como arrendatario de la parte del Parque Municipal del Vínculo paga anualmente una cantidad simbólica por el enorme desembolso que le supone su mantenimiento. No obstante son haberes del Vínculo, por ejemplo, el Centro de Catequesis Dr. Caro de la calle Mayor, y la Fundación Dr. Caro.

    Finalizaremos manifestando nuestro beneplácito porque el Ayuntamiento, haciendose eco, de todo lo que acabamos de exponer, va a construir un monolito, en la zona norte del Parque Municipal, con la imagen de la Virgen de la Asunción y, sugiriendo, a la Corporación Municipal, algo que ya hicimos cuando los socialistas gobernaban, que se le haga un monumento a Jorge Juan Santacilia, en la zona sur de dicho Parque, que fue de la madre de Jorge Juan Santacilia, como lo prueba la petición que esta hizo al Ayuntamiento para hacer una valla desde el Palacio de Altamira hasta la caseta de Información y Turismo del Parque Municipal.